La acción de ofrecer una respuesta puramente performativa
ante una demanda imposible de cumplir. Se utiliza para satisfacer la necesidad emocional de un cliente o individuo de ser escuchado y atendido, sin generar un resultado tangible o solución real.
El término deriva de la gastronomía
popular mexicana, donde un "taco de aire" es una tortilla frita decorada por fuera
con lechuga, crema y salsa, que
da la apariencia de ser un taco completo pero está vacío por dentro. En
el servicio
al cliente (hospitalidad) y las relaciones interpersonales, el "relleno" es la solución que falta, mientras que
los "adornos" son la cortesía, la fantasía sobre la gestión de una solicitud a sabiendas infructuosa y la escucha activa, provocando la sensación calida de un servicio proactivo y empatico, contrario a la frío e indeferente "No" rotundo.
— "El huésped quería una cena romántica para hoy mismo pero todo está lleno desde hace un mes." — "¿
Y qué hiciste? ¿Explotaron en
ira? " — "
Le di un taco de aire:
le tomé los datos, le dije que hablaría con el chef y que lo pondría como prioridad en la lista de espera. Se fue feliz sintiéndose VIP, aunque sé que no hay mesa."